10 abr 2012

México ideal: Un país de pordioseros.

<< Quiero contarles que al abordar un camión, enseguida se subió un "pordiosero" si así le podemos llamar, joven, muy sucio y muy mal oliente. Se paró frente a nosotros y dijo en voz alta: "Muy buenas noches gente.." lo miramos con atención y desprecio, pero al mismo tiempo reflejabamos miedo en nuestros ojos. En ese momento me pasaron muchas cosas por la cabeza, pero jamás lo que enseguida iba a escuchar:
"Muy buenas noches gente... disculpen primeramente por la imagen que les presento de mi persona, pero como verán, vivo en las calles...." Este fue el momento donde todos exhalaron con gran alivio, nadie los iba a robar, tan solo el asqueroso humano iba a humillarse por unas monedas.

"No existen muñecas ni muñecos, ni robots con corazón, todos somos iguales, todos caminamos por estas mismas calles donde yo vivo...." Tómala, para aquellos que lo ignoraban volteando hacia las ventanas, platicando con el compañero o haciendose el dormido, él les dejaba en claro que el dinero tan solo es una plusvalía de lo que en realidad somos.

"Ustedes tienen una gran ventaja, al salir de su casa, o al llegar, da igual, los suyos les aplauden, porque están orgullosos. Yo también tengo familia, pero nunca platicaron conmigo, porque de mí nunca sintieron ese orgullo.." Ya con la atención de la mayoria, les tocaba el corazón.

"No tienen idea de lo leal y honesto que soy, tambien tengo mis valores, he convivido con la mafia pesada y jamás me he unido........ por eso vengo no a robar, no a pedirles talón ni mucho menos, vengo a pedirles una ayuda, algun aporte para poder sobrevivir..." El buen ciudadano, mostraba que los valores y la educación no están atados a ninguna clase social.

"Jamas nos hemos visto, y quizá no tengamos la fortuna de volvernos a ver, pero tenlo siempre presente gente.. Yo los quiero, los amo y los admiro porque son mi gente, y yo los cuidare aquí afuera..." El ahora mi amigo sin conocer, me dejaba una lección de vida.

Así terminó, me le acerque, tomé una moneda y le sonreí diciendole: "gracias cabrón". Me vio y me dijo: "Tú entiendes con pocas palabras, nunca te dejes vencer". >>

Muchos piensan que la corrupción no puede ser combatida, los politicos no pueden ser propositivos, la sociedad no puede ser movilizada, la población no puede ser educada, los reformadores siempre pierden.

México, el país de la fracasonomía. El pesimísmo persistente ante una realidad que parece inmovible. México vive obsesionado con el fracaso. Con la victimización. Con todo lo que pudo ser pero no fue.

Hoy, este camarada salió a la calle a demostrar que tiene ganas de vivir, de comer, de luchar, de mejorar, de dejar atrás todos los lastres del mexicano común. A él, nadie le dirá que no se puede, porque se burlará de aquellos que lo hagan. Él, quizá no salió en busca de una moneda, si no de generar un cambio, de concientizar a la gente, de lograr objetivos que para muchos pueden ser imposibles,
de acrecentar a México. Sus palabras fueron envolvedoras y exactas, él, se veía felíz de haber escupido su discurso una vez más, pero al mismo tiempo lo veía preocupado, una inquietud exorbitante nacida de su subconciente que le repetía, espero esta vez no haya sido en vano tu saliba gastada.

Son tiempos de elecciones, presidencial y estatales, de diputados y senadores. La gente voltea a los espectaculares, a la opinión vecinal, a las despensas regaladas, al porte de uno u otro; porque éste será el futuro del país, el verdadero cambio, la esperanza de México, quien en realidad nos cambiará. No dependamos de nadie, sí, tenemos que votar, pero la certeza de esta variación solo queda en nosotros, en mejorar cada día, sin tirar basura, leyendo con nuestros pequeños, estudiando más de lo recojido en clase, ayudando a mamá en las labores domesticas, denunciando y demandando en favor siempre de nuestro entorno social, creando conciencia, aboliendo el racismo, creyendo y teniendo fe en que las cosas se pueden si nosotros deseamos y emprendemos, en fin, siendo un pordiosero muy sucio y mal oliente más, suscitando cambios que gesten grandes transformaciones.

¿Cómo y cuando vamos a entender que nosotros tenemos al país en nuestras manos? Esto debe importarnos. Si no hacemos algo para mejorar, jamás vamos a salir del estancamiento. De la mentalidad perdedora. De la denigración moral.

NO CAMBIEMOS A MÉXICO. ASCENDÁMOSLO.